La composición del agua utilizada en la industria farmacéutica y del agua empleada en el proceso de fabricación de medicamentos es importante desde el punto de vista de la calidad. Los criterios de pureza se definen en las monografías de la Farmacopea Europea (Ph. Eur.) relativas a la calidad del agua (monografías según la Ph. Eur., versión vigente).
Se trata del agua utilizada en la fabricación de productos médicos que no necesitan ser estériles ni apirógenos. Se divide en «agua pura en el depósito» y «agua pura envasada para su uso directo»..
El agua utilizada para la preparación de extractos de plantas medicinales debe ser de calidad pura.
Se trata de agua destinada a la fabricación de medicamentos para uso parenteral, en forma de disolvente, que se distingue en «agua para inyección en depósito (a granel, a granel)» y «agua esterilizada para inyección envasada en viales».