Análisis de aceite de turbina

Análisis de aceite de turbina

Hidrolik Yağ Analizleri


¿Qué es el aceite para turbinas?

El aceite para turbinas suele ser un aceite especial de base mineral con alta resistencia a la oxidación, enriquecido con inhibidores de óxido y corrosión. Se utiliza para la lubricación de cojinetes, la transferencia de calor y la limpieza de sistemas como turbinas de gas, turbinas de vapor, turbinas hidráulicas y generadores.

Los laboratorios de análisis de aceites para turbinas supervisan de forma rutinaria las muestras de los clientes para detectar el deterioro de las propiedades físicas y químicas del aceite, así como la presencia de contaminación, partículas, metales y agua. Las pruebas de control de lubricantes proporcionan datos tácticos útiles que ayudan a predecir y evitar fallos indeseados en la lubricación de las turbinas. La sustitución oportuna de los aceites para turbinas envejecidos y el mantenimiento correspondiente de las turbinas son herramientas eficaces que los clientes deben utilizar para proteger su inversión en costosa turbomaquinaria.

A continuación se detallan las principales pruebas recomendadas:
  • Viscosidad cinemática: La viscosidad cinemática describe la resistencia de un aceite a fluir bajo la influencia de la gravedad. Este parámetro es la propiedad física más fundamental de un lubricante. El aceite para turbinas debe ser lo suficientemente fluido como para cumplir los requisitos del sistema incluso a diferentes temperaturas. Un aumento de la viscosidad con el tiempo puede indicar oxidación o contaminación. Una caída repentina de la viscosidad suele indicar una adición incorrecta de aceite o contaminación externa. Los instrumentos de nueva generación permiten realizar mediciones rápidas y precisas sobre el terreno.
  • Índice de acidez total (TAN): El índice de acidez total mide la cantidad de compuestos ácidos presentes en el aceite. Con el tiempo, la acidez del aceite aumenta debido a la oxidación, lo que puede provocar la corrosión de las superficies metálicas. El análisis del TAN se utiliza para comprender el grado de degradación química del aceite. Cuando se superan los límites especificados en los manuales del fabricante de equipos originales (OEM), se recomienda cambiar el aceite. Un aumento repentino del TAN puede indicar condiciones anormales en el sistema.
  • Contaminación por agua: El agua es uno de los contaminantes más comunes en los sistemas de aceite para turbinas. La entrada de agua en el sistema de aceite reduce la eficacia del lubricante y aumenta la fricción entre las superficies metálicas, lo que provoca desgaste. En los sistemas de turbinas, se recomienda generalmente mantener el contenido de agua por debajo de 100 ppm. Gracias a las modernas tecnologías de análisis, las mediciones del contenido de agua realizadas sobre el terreno son muy consistentes con los resultados de laboratorio.
  • Estado de los aditivos antioxidantes: Los aceites para turbinas están formulados con aditivos antioxidantes especiales para proporcionar resistencia a la oxidación a altas temperaturas. Estos aditivos se consumen con el tiempo y la resistencia a la oxidación del aceite disminuye. Una caída en los niveles de antioxidantes indica que el aceite ya no puede cumplir plenamente su función. Estos aditivos deben controlarse regularmente, especialmente para evitar problemas como la formación de barniz y lodos. Algunos instrumentos espectrofotométricos utilizados sobre el terreno ofrecen una forma sencilla de comprobar los niveles de aditivos.
  • Recuento de partículas: La cantidad de partículas en el aceite indica su grado de limpieza y es un parámetro crítico, especialmente en sistemas hidráulicos y circuitos de lubricación de turbinas. Esta prueba, realizada de acuerdo con normas internacionales como la ISO 4406 o la SAE AS 4059, proporciona información no solo sobre el nivel de limpieza, sino también sobre las posibles fuentes de las partículas. Los analizadores avanzados muestran el tipo de partículas y el carácter del desgaste, lo que contribuye a identificar el origen de las averías.
  • Análisis elemental (ICP): Mide el nivel de metales (metales de desgaste, aditivos y contaminantes) presentes en el aceite. Mediante el análisis con tecnología de plasma acoplado inductivamente (ICP), se detectan los elementos metálicos en el aceite a nivel de ppm. En particular, el seguimiento de elementos como el hierro, el plomo, el cobre y el aluminio proporciona pistas importantes sobre posibles puntos de desgaste en el sistema. Debe interpretarse teniendo en cuenta los valores límite recomendados por los fabricantes de equipos originales (OEM).
  • Análisis de residuos de desgaste (ferrografía / WDA): La ferrografía separa magnéticamente las partículas ferrosas del aceite de turbina, lo que permite su examen microscópico. Esta prueba permite determinar el tipo de desgaste, por ejemplo, distinguir claramente entre desgaste por deslizamiento, por muesca o por fatiga. Este análisis, realizado por expertos cualificados, ayuda a establecer planes de mantenimiento preventivo, especialmente para sistemas de turbinas críticos.
En nuestros laboratorios, presentes en muchas partes de Turquía, el análisis de aceite de turbina se lleva a cabo de conformidad con la normativa y las normas legales pertinentes.
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